

Cinco actrices y actores, mucha comedia, mucho ritmo, canciones y música en vivo. El objetivo del espectáculo es explícito en el título. Buscamos la risa colectiva para que los cerebros de los espectadores se saturen de dopamina y otras sustancias placenteras, que nos hagan sentir que la vida es una broma divertida. Vivimos tiempos tan turbios, llenos de presagios y noticias, que necesitamos urgentemente el consuelo de la risa. Y a eso venimos todos. Nada de monstruos. Rían, por favor.
Lo que van a ver son catorce pequeñas caricaturas de pobres humanos que luchan contra lo ridículo, buscando su dignidad en el sinsentido cotidiano. Burlándonos de ellos, nos reiremos de nosotros mismos, porque todos somos muy parecidos. Y por si acaso, con el paso de los años, hubiéramos olvidado reír, aquí tienen instrucciones técnicas y tácticas para el depiporre adulto. También habrá belleza y los efectos relajantes del blues y otros géneros musicales.